Tras años de fuerte crecimiento, ¿qué trayectoria para DEME?
- Administrateur
- 4 dic 2025
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Transformación Estratégica y Aceleración
DEME Group confirma su estatus como un actor ineludible en la ingeniería marina mundial, habiendo logrado con éxito su pivote del dragado tradicional hacia soluciones complejas de transición energética. El análisis de los datos financieros recientes revela una empresa en plena aceleración: la facturación casi se ha duplicado en cuatro años hasta alcanzar los 4.100 millones de euros en 2024, mostrando una Tasa de Crecimiento Anual Compuesta (TCAC) del 17 %.
Este cambio de dimensión es estructural. Está impulsado por la división Offshore Energy, cuyo crecimiento anual medio del 21 % la convierte ahora en el primer contribuyente a los ingresos del grupo (2.050 M€), por delante del polo histórico Dredging & Infra. Paralelamente, DEME ha reducido considerablemente su riesgo geográfico. La dependencia de Europa se desvanece en favor de una expansión agresiva en mercados de alto margen: los ingresos en las Américas y Oriente Medio se disparan, validando la pertinencia de su posicionamiento global.

Análisis de la Cartera de Pedidos: El Desafío de la Ejecución
La evolución de la cartera de pedidos (Orderbook), que se sitúa en 7.500 millones de euros en el T3 2025, merece una lectura matizada. Si bien se observa una ligera erosión en comparación con el pico histórico de 8.200 millones a finales de 2024, sería erróneo ver en ello una señal de alarma inmediata.
Esta estabilización refleja ante todo una aceleración del ritmo de ejecución. DEME convierte su cartera en facturación a un ritmo récord, señal de un excelente control operativo y una flota utilizada a plena capacidad. El grupo no sufre de escasez de proyectos, sino que "consume" su stock más rápido que antes gracias a su eficiencia. Con una cartera que aún representa casi 1,8 veces la facturación anual, la visibilidad sigue siendo muy cómoda para los próximos 18 meses.

Perspectivas
La dirección ha confirmado sus expectativas para 2025, anticipando una facturación estable o en ligero aumento, respaldada por la ejecución de los contratos en curso. El reto para los próximos trimestres no reside en la solvencia del modelo, sino en la capacidad del grupo para reconstituir este stock mediante nuevos "megacontratos" eólicos para asegurar el crecimiento posterior a 2026. La pausa actual es una normalización lógica tras una fase de conquista intensa.
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