Cambricon Technologies: piedra angular de la autonomía china en chips de IA ?
- Administrateur
- 1 jun
- 4 Min. de lectura
Fundada en marzo de 2016, Cambricon Technologies Corporation Limited surgió de un proyecto de la Academia China de Ciencias (CAS) iniciado en 2008 para crear procesadores de deep learning inspirados en el cerebro. Dirigida por los hermanos Chen Tianshi y Chen Yunji, la compañía encarna la apuesta de China por generar alternativas domésticas a las GPU occidentales. Su nombre —que evoca la explosión cámbrica— simboliza la ambición de inaugurar una nueva era en los chips de IA.
Cartera de productos: del cloud al dispositivo
Cambricon empezó suministrando núcleos NPU: el Cambricon-1A impulsó el Kirin 970 de Huawei en 2017, convirtió a los Mate 10 y P20 en los primeros teléfonos “AI-ready” y superó los 100 millones de unidades integradas en 2018. Tras la decisión de Huawei de internalizar sus NPUs (“DaVinci”) en 2019, Cambricon diversificó su oferta:
Aceleradores cloud Siyuan (100, 270, 290, 370): tarjetas PCIe de hasta 512 TOPS INT8 con 32 GB de HBM para entrenamiento o inferencia en centros de datos, disponibles en clústeres IA llave en mano.
Chips y módulos edge MLU220: SoC Arm + NPU que entregan 16 TOPS con un consumo de 16 W para cámaras, pasarelas IoT y unidades de conducción autónoma.
IP y SoC embebidos: núcleos licenciables para robots, cámaras y dispositivos móviles, prolongando su negocio original de IP.
Pila de software Neuware: compiladores, controladores y biblioteca CNML; indispensable, aunque aún lejos del alcance de CUDA de Nvidia.
Esta matriz cloud–edge–terminal sustenta el objetivo de Cambricon de un ecosistema completo de computación IA.
Mercados: clientela mayormente doméstica
Proveedores cloud (Alibaba, Baidu, ByteDance): al quedarse sin las GPU más potentes de Nvidia, prueban Cambricon para el entrenamiento de grandes modelos.
Sector público y defensa: supercomputadoras, proyectos de “ciudad segura” y laboratorios estatales garantizan un flujo constante de pedidos.
Fabricantes de dispositivos edge: socios industriales y del automóvil integran módulos de visión y tarjetas ADAS.
Smartphones: tras Huawei, la adopción es modesta; la mayoría de los OEM siguen con soluciones de Qualcomm o MediaTek.
Accionariado: fundador y Estado, en sintonía
A inicios de 2025, el CEO Chen Tianshi posee ~29 % del capital. El CAS, a través de China Sciences Suanyuan, ostenta ~16 %, de modo que juntos controlan casi el 45 %. Los primeros inversores privados, como Alibaba, salieron en 2023 y fueron sustituidos por fondos locales.
Campo competitivo: duelo interno con Huawei, duelo global con Nvidia
Nvidia sigue marcando la pauta en rendimiento y software, pero los controles de exportación vetan las A/H100 en China, abriendo el hueco que explotan Cambricon y Huawei.
AMD es minoritaria en IA y sujeta a las mismas restricciones.
Huawei Ascend (edge 310, cloud 910/910C) lidera el mercado doméstico gracias a su integración vertical (servidores, cloud, telecom). La neutralidad de Cambricon seduce a los gigantes cloud que ven a Huawei como competidor.
Resultados financieros: de la meseta al despegue

Valoración: prima estratégica
Cotizada en el STAR Market desde julio 2020, la acción subió 230 % el primer día, valorando a la empresa (aún deficitaria) en 12 000 M $. En 2024, la expectativa de sustituir a Nvidia disparó el título un 380 %, por encima de 40 000 M $—unas 200 veces las ventas—gracias a:
Escasez: único pure player de chips IA en bolsa china.
Vientos de política industrial: subsidios, compras públicas, inclusión en el 14.º Plan Quinquenal.
Expectativas de hipercrecimiento: previsiones >50 % anual y márgenes al alza.
Papel en la estrategia tecnológica de China
Cambricon ilustra el patrón: laboratorio público → start-up subvencionada → OPV antes de beneficios → campeón estatal. Pekín, además, fabrica la demanda: ministerios y municipios reciben directrices para comprar chips locales, amortiguando las pérdidas iniciales. Paralelamente, China levanta una pila paralela —chips (Cambricon, Ascend), interconexiones, frameworks (MindSpore, PaddlePaddle, Neuware) y fábricas (SMIC)— para reducir su dependencia occidental.
Desafíos
Brecha tecnológica: el Siyuan 370 aún va detrás del H100 de Nvidia.
Ecosistema software: Neuware debe conquistar a los desarrolladores de CUDA.
Rivalidad interna: Huawei ya capta la mitad del mercado local de aceleradores.
Rentabilidad sostenida: la I+D superó los ingresos hasta 2023; equilibrar innovación y beneficio será clave.
Riesgo fab: los nodos avanzados de 7 nm dependen de TSMC, sensible a la presión geopolítica.
Perspectivas
Si China mantiene su compromiso con la localización, Cambricon podría:
cuadruplicar ingresos para 2027 gracias a la irrupción de la IA generativa, el cloud soberano y la videovigilancia inteligente;
elevar el margen neto por encima del 15 % vía escala e ingresos de software;
exportar a socios de la Franja y la Ruta que necesiten hardware IA asequible.
El escenario alcista imagina una “Nvidia china” que factura varios miles de millones de dólares; el prudente advierte de sobrecapacidad, estándares fragmentados y competencia brutal.
Conclusión
Cambricon personifica el impulso de soberanía tecnológica china: nacida en un laboratorio público, alimentada por capital nacional y bendecida por los mercados, se ha convertido en un pivote industrial pese a años de números rojos. Su inflexión de 2024, catalizada por las sanciones estadounidenses, demuestra la fuerza del binomio política industrial + finanzas de mercado. La próxima década revelará si Cambricon se consolida como rival de talla mundial o si sólo es un eslabón transitorio hacia un ecosistema de semiconductores “made in China” aún más amplio.
Comentarios